La historia detrás de Sal de Cielo
Sal de Cielo nació en Ciudad de México a partir de algo muy cotidiano: un clóset lleno de prendas que estaban en perfecto estado, pero ya no se usaban. Al empezar a venderlas en redes sociales, descubrimos que la ropa de segunda mano puede sentirse igual de especial que comprar en retail cuando hay curaduría, transparencia y cuidado real. Lo que comenzó como un proyecto personal en Facebook, con entregas en el metro y pagos contra entrega, fue creciendo poco a poco hasta convertirse en una marca con propósito y una comunidad que valora comprar mejor.


Con el tiempo, Sal de Cielo se profesionalizó y migró principalmente a Instagram, donde hoy conectamos con miles de personas que buscan opciones accesibles, seleccionadas y confiables. Trabajamos con dinámicas de preventa por WhatsApp, aceptamos pagos por transferencia y tarjeta, y realizamos entregas presenciales en CDMX y envíos a toda la República Mexicana. Nuestro objetivo es desestigmatizar el second hand: cada prenda se revisa, se presenta con honestidad y se trata como lo que es, una pieza con valor lista para volver a disfrutarse.



Sal de Cielo es única porque convierte el second hand en una experiencia curada, cuidada y emocionante, tratando cada prenda con el mismo valor y atención que una nueva para que comprar de segunda mano se sienta tan especial como en retail
Nuestros valores
Lo que hacemos importa, pero cómo lo hacemos es lo que define a Sal de Cielo: curaduría real, transparencia y una experiencia de compra ligera.


Curaduría con intención
Seleccionamos cada prenda con criterio para que encuentres piezas que de verdad valen la pena, no “solo más ropa”.


Transparencia siempre
Describimos el estado y detalles con honestidad para que compres segura y sin sorpresas.




Compra ligera y clara
Simplificamos el proceso para que comprar se sienta fácil, rápido y sin fricción.
Consumo más consciente
Impulsamos una forma de comprar más responsable, dando una segunda oportunidad a prendas con valor.


